Por Jorge Guerrero
En seguimiento a esta serie de artículos que presentan datos curiosos con el propósito de dar visibilidad a las funciones cognitivas, habilidades, competencias y potencialidades que tenemos como seres humanos, hoy abordamos una capacidad particular y única: la de comunicarnos a través de la escritura.
La mayoría de nosotros no se considera escritor. Todos los días escribimos docenas de frases, ideas, pensamientos, saludos, respuestas y reflexiones, muchas veces sin darnos cuenta. Lo hacemos desde el teléfono: en mensajes de texto, correos electrónicos, redes sociales, grupos de WhatsApp o notas rápidas. Lo que pocos saben es que, en realidad, ya tenemos el hábito de escribir… solo que lo usamos para lo efímero.
Estudios sobre el uso digital estiman que una persona promedio envía entre 40 y 100 mensajes de texto al día, sin contar correos electrónicos ni publicaciones en redes sociales. Suponiendo un promedio de 15 a 20 palabras por mensaje, estaríamos escribiendo entre 600 y 2,000 palabras al día únicamente en mensajería instantánea.
Es decir, en una semana podrías haber escrito entre 4,000 y 14,000 palabras, y en un mes, fácilmente más de 50,000 palabras si eres una persona muy activa. Este dato es relevante porque un libro promedio contiene entre 50,000 y 70,000 palabras en el caso de una novela corta, con una extensión de entre 150 y 300 páginas, dependiendo del formato, la edición y el tipo de texto, y unas 250 a 300 palabras por página.
Eso significa que, podrías escribir el equivalente a un libro completo, usando la misma cantidad de palabras que hoy destinas a mensajes muchas veces irrelevantes o rutinarios.
Este dato no pretende juzgar el uso de los mensajes, sino invitar a la reflexión. Si ya tienes el hábito de escribir, ¿qué pasaría si redirigieras parte de esa energía hacia un objetivo más personal, creativo o trascendente? Un diario, ensayo, relato, historia de vida, proyecto profesional, libro.
Escribir también sana, organiza la mente, mejora la memoria, ayuda a procesar emociones y, por supuesto, construye legado. Lo que escribimos puede quedarse con nosotros… o ser leído por otros, incluso mucho tiempo después de que lo hayamos olvidado. Los mensajes se leen, se responden y se pierden. El libro, la carta, el diario o el testimonio permanecen.
Mientras las palabras digitales desaparecen entre cientos de notificaciones, otras podrían transformarse en ideas que marquen una vida o que den sentido a la tuya.
Así que, si escribes todos los días, aunque sea para decir “¿Ya comiste?” o “Voy en camino”, ya eres escritor. Solo necesitas decidir qué historia vale la pena contar, mejorar tu redacción y ortografía, y animarte a hacerlo. Quizá es más fácil de lo que crees.
Sin embargo, en la vida como en todo, como bien diría Ramón de Campoamor: “Nada es verdad, nada es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”.

Síguenos en
Facebook: AnalisisNoticiasOnline
Threads: @analisisnoticiasonline.
Instagram: analisisnoticiasonline
linkedin: Análisis Noticias Online
Bluesky: @analisisnoticias.bsky.social
YouTube: Análisis Noticias Online

