• 6 de marzo de 2026 08:32

Desde el Cristal con que se Mira… ¿Sabías que el intestino delgado es más largo que un autobús escolar?

Noticias de Actualidad de México y el Mundo -

Por Jorge Guerrero

En el interior de nuestro abdomen se encuentra una de las estructuras más extensas y fascinantes del cuerpo humano: el intestino. Aunque solemos imaginarlo como un solo órgano, en realidad está compuesto por dos secciones bien diferenciadas el intestino delgado y el intestino grueso que cumplen funciones esenciales y complementarias.

El intestino delgado mide entre 6 y 7 metros de largo en un adulto promedio, lo que lo convierte en el órgano tubular más largo del cuerpo. Está dividido en tres partes: el duodeno, el yeyuno y el íleon. Su función principal es la absorción de nutrientes: en sus paredes tapizadas de vellosidades microscópicas se lleva a cabo la absorción del 90% de los alimentos digeridos. Gracias a su gran superficie —que puede alcanzar hasta 250 metros cuadrados si se extendiera completamente—, es capaz de extraer glucosa, aminoácidos, lípidos, vitaminas y minerales con una eficiencia asombrosa.

El intestino grueso, por otro lado, mide entre 1.5 y 1.8 metros y está conformado por el ciego, el colon (ascendente, transverso, descendente y sigmoide) y el recto. Aunque más corto, su papel es crucial: reabsorbe el agua, compacta el contenido intestinal y alberga a más de 100 billones de bacterias que conforman el microbioma intestinal, un ecosistema que participa en la digestión, la inmunidad y la producción de ciertas vitaminas como la K y algunas del grupo B.

Un dato poco conocido es que el intestino, junto con sus neuronas entéricas, forma parte del llamado “segundo cerebro” del cuerpo humano. Este sistema nervioso entérico puede funcionar de manera autónoma y contiene cerca de 500 millones de neuronas, más que la médula espinal. Por eso se dice que en el intestino no solo digerimos comida… también emociones.

Durante toda la vida, un intestino humano promedio procesa más de 30 toneladas de alimentos y 50,000 litros de líquidos. Además, si se extendieran completamente sus pliegues y microvellosidades, ocuparían casi la superficie de una cancha de tenis.

A pesar de su complejidad, muchos de sus síntomas se manifiestan de manera inespecífica, lo que hace que enfermedades como el síndrome de intestino irritable, la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn sean difíciles de diagnosticar precozmente. El intestino ese órgano silencioso no solo alimenta al cuerpo: regula el ánimo, produce neurotransmisores como la serotonina y forma parte esencial de la salud integral.

Sin embargo, en la vida como en todo, como bien diría Ramón de Campoamor: “Nada es verdad, nada es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”.

Utilizamos cookies para darte la mejor experiencia de usuario y entrega de publicidad, entre otras cosas. Si continúas navegando el sitio, das tu consentimiento para utilizar dicha tecnología, según nuestra Política de cookies. Puedes cambiar la configuración en tu navegador cuando gustes.    Màs informaciòn
Privacidad