CIUDAD DE MÉXICO.- En el marco del 50 aniversario del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que la inversión en obra pública —sumando fondos gubernamentales y esquemas mixtos— alcanzará los 8 billones 400 mil millones de pesos durante su administración. La cifra, calificada por la mandataria como «nunca antes vista en un sexenio», busca consolidar la infraestructura nacional e impulsar el crecimiento económico sin considerar el capital privado nacional independiente.
El monto proyectado representa el 23.13% del Producto Interno Bruto (PIB) nominal registrado al cierre de 2025 (36.3 billones de pesos) y supera en más de 11 veces la inversión extranjera directa captada en ese mismo año.
Regularización fiscal y responsabilidad financiera
Ante los líderes del sector privado, Sheinbaum dio a conocer una medida clave contemplada en la Ley de Ingresos para 2027: un esquema para que los contribuyentes con adeudos fiscales puedan regularizarse sin pagar multas ni recargos. La disposición busca incentivar el cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias y fortalecer la recaudación sin recurrir a sanciones extraordinarias.
A la par, la presidenta reiteró su compromiso de reducir el déficit fiscal de forma graduada y sostenible. «Lo queremos hacer de una manera responsable, no prometer lo que no podemos hacer», sostuvo ante el empresariado.
Proyectos estratégicos e impulso industrial
Como parte del plan trazado de la mano con la banca de desarrollo, la Secretaría de Hacienda y la iniciativa privada, la administración contempla obras prioritarias en sectores clave:
- Transporte y logística: Consolidación del Tren Maya de carga, fortalecimiento del Tren Interoceánico, ampliación de la red carreteril y modernización de puertos.
- Energía y recursos: Plan estratégico para Pemex (incluyendo la recuperación petroquímica), proyectos de generación eléctrica, nuevos gasoductos y obras de infraestructura hídrica.
- Tecnología e innovación: Impulso a la economía digital y desarrollo del proyecto Coatlicue, que dotará al país de la supercomputadora con mayor capacidad en América Latina.
La mandataria recordó que este replanteamiento económico conjunto surgió hace año y medio a raíz de la imposición de aranceles por parte del gobierno de Estados Unidos, lo que obligó a coordinar esfuerzos entre el sector público y el privado para proteger la estabilidad económica del país.
Reconocimiento y diálogo con el empresariado
Durante la ceremonia, la titular del Ejecutivo entregó reconocimientos a expresidentes del CCE, entre ellos Eduardo Bours, Juan Pablo Castañón y Claudio X. González Laporte. Sheinbaum enfatizó que la prosperidad compartida exige privilegiar las coincidencias: «Habrá cosas en las que no estamos de acuerdo, pero siempre pongamos por encima de todo aquello en lo que sí estamos de acuerdo».
Por su parte, José Medina Mora, presidente del CCE, recalcó que el organismo que encabeza no adopta una postura oficialista ni de oposición, sino que funciona como una institución abierta al diálogo institucional para detonar el empleo y el desarrollo. Como ejemplo de esta colaboración, destacó mecanismos como el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), orientados a mantener la estabilidad de los precios de la canasta básica y combustibles.

