Célula criminal “Los Rusos” detrás de la ejecución de dos agentes en Baja California
MEXICALI, BC. — Los asesinatos de dos agentes de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC), perpetrados en un lapso menor a 24 horas, serían una represalia directa del grupo criminal “Los Rusos”, una célula del Cártel de Sinaloa vinculada a la facción de Ismael “El Mayo” Zambada. Así lo informaron las autoridades estatales en una conferencia de prensa conjunta.
Laureano Carrillo Rodríguez, titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California (SSCBC), y la fiscal general del estado, María Elena Andrade, confirmaron que los ataques ocurrieron luego de que la corporación recibiera amenazas directas tras el abatimiento de un presunto líder criminal apodado «El Wicho».
Cronología de los ataques
La ola de violencia contra los uniformados se concentró durante el pasado fin de semana:
- Viernes por la noche: El agente Rubén López Orduño fue atacado a balazos afuera de su domicilio en la colonia Zaragoza, en Mexicali. En el atentado también perdió la vida su esposa, mientras que su hijo de tres años logró sobrevivir al asalto armado.
- Sábado: Se registró el segundo atentado en contra del oficial Enrique Guerrero Sánchez, quien fue ejecutado frente a una taquería ubicada en el ejido Benito Juárez, en el Valle de Mexicali.
La causa: Abatimiento de un líder criminal
De acuerdo con el secretario Carrillo Rodríguez, ambos agentes asesinados habían participado activamente en los operativos realizados entre 2025 y 2026 en la región. La agresión es considerada una respuesta directa a una serie de golpes policiales contra la estructura delictiva:
«Esta persona que fallece [El Wicho] sí es un nivel de liderazgo importante. Tiene una relación de parentesco muy cercana con uno de los líderes que tenemos ubicados en el Valle de Mexicali y esa es la razón, principalmente», explicó el funcionario.
El origen de la escalada violenta se remonta al pasado 28 de mayo, cuando la FESC capturó a dos ciudadanos colombianos en el Valle de Mexicali, presuntos operadores del aterrizaje de narco-avionetas y tráfico de personas.
Posteriormente, en un operativo de seguimiento en el tramo conocido como Kilómetro 57, los agentes interceptaron un vehículo cuyos tripulantes abrieron fuego. En el intercambio de disparos, un presunto delincuente resultó herido y «El Wicho», quien conducía la unidad, fue abatido, desatando la violenta venganza en contra de los elementos de seguridad.

