La medida incrementa los topes de ingresos para personas físicas y morales en el Régimen Simplificado de Confianza, al tiempo que limita deducciones a grandes empresas. Oposición advierte riesgos de sobrecargas fiscales a la inversión.
Ciudad de México.– La Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados aprobó una reforma a la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR) que busca fortalecer la recaudación del Servicio de Administración Tributaria (SAT), ampliar los beneficios para pequeños contribuyentes y combatir la evasión fiscal.
Entre los ajustes principales, la reforma amplía el límite de ingresos anuales para tributar en el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO). Para personas físicas, el tope pasa de 3.5 a 5 millones de pesos, mientras que para personas morales se eleva de 35 a 50 millones de pesos.
Asimismo, se incrementó de 900 mil a un millón de pesos el monto de ingresos anuales exentos del pago de ISR para pequeños productores dedicados exclusivamente a actividades agrícolas, ganaderas, silvícolas o pesqueras.
Proponentes defienden la simplificación y el combate a la evasión
El presidente de la Comisión de Hacienda, Carol Antonio Altamirano, afirmó que el dictamen busca consolidar un sistema fiscal más justo, sencillo y eficiente que incentive la inversión. Destacó además que las modificaciones permitirán combatir el uso indebido de facturas y deducciones, acotando el uso de pérdidas fiscales para reducir artificialmente la carga impositiva en empresas con ingresos superiores a 50 millones de pesos.
En ese sentido, el subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda, Carlos Lerma, expuso que la medida busca que la aportación de los corporativos sea acorde a su capacidad económica. Señaló que, de las 500 mil empresas que reportaron ingresos positivos en 2025, solo el 40 % pagó impuestos, y apenas un 10 % tributó con tasas efectivas superiores al 2.5 %.
Para revertir este escenario, la reforma contempla limitar las deducciones hasta un 96.66 % de sus ingresos y el uso de pérdidas fiscales hasta un 50 % de la utilidad del ejercicio en curso. Lerma precisó que estas restricciones aplican únicamente a empresas con facturación superior a 50 millones de pesos, excluyendo a personas físicas, contribuyentes en RESICO, empresas de reciente creación (menos de cinco años) y al sector primario.
Oposición alerta sobre impacto en utilidades e inversión
Pese a avalar el alza en los límites del RESICO, legisladores de oposición manifestaron preocupación por el impacto de las nuevas reglas sobre las medianas y grandes empresas.
El diputado Jericó Abramo Masso (PRI) advirtió que la estrategia podría desincentivar a los empresarios que arriesgan capital en la ampliación de sus negocios, al gravar en mayor medida sus ingresos totales en lugar de sus utilidades reales.
Por su parte, la diputada Patricia Flores (MC) criticó el tope a las deducciones al señalar que obligará a las empresas a tributar sobre ganancias ficticias. Explicó que, tras escuchar a representantes de cámaras industriales, comerciantes, contadores y transportistas, existe el riesgo de que la rigidez en la deducibilidad genere distorsiones donde el cobro de impuestos supere el beneficio neto obtenido por las unidades productivas.

