AGENCIAS.- Tras las agresiones a maestros en San Pablo Villa de Mitla, Oaxaca, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) amagaron con fortalecer las protestas, con lo que hasta 150 mil maestros podrían llegar a la Ciudad de México este 1 de junio, afirmó Roberto Alias Vázquez, coordinador General de la Dirección Política Nacional del magisterio.
Indicó que esto será definido mediante una consulta en Oaxaca, pero prevé que sea aprobado por “el enojo de los compañeros”.
Roberto Alias Vázquez aseguró que, debido a estos hechos, se modificaría la estrategia que mantenían, con lo que la Sección 22 de Oaxaca llegaría a la Ciudad de México con 88 mil maestros, que se traduce en el 100 por ciento de sus integrantes, y no con el 20 como estaba planeado.
Esto sumado a los otros 62 mil maestros pertenecientes a 29 estados que llegarán a la capital, entre los que destacan Guerrero, que también reunirá al 100 por ciento de sus integrantes.
Asimismo, hizo un llamado a todas las organizaciones sociales que se quieran unir.
Roberto Alias Vázquez aseguró que, de no poder llegar al Zócalo por la presencia policial, considerarían plantarse desde este 1 de junio en el Monumento a la Revolución, tras una marcha desde el Ángel de la Independencia.
El profesor aseguró que, con esto, exigirán las acciones legales correspondientes por las agresiones de ayer, así como sus demandas principales que son la abrogación del ISSSTE del 2007 y la desaparición de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM).
Denunció que aunque fueron los mismos pobladores quienes dispararon contra los profesores de Oaxaca, fue Esaú López Quero, presidente municipal de San Pablo Villa de Mitla, quien les dio las armas y les indicó la señal para disparar.
Por las agresiones, la Sección 22 de la CNTE rompió la mesa de justicia que sostenía ayer con César Yáñez, subsecretario de Gobernación, y responsabilizó a Esaú López Quero y al gobernador de Oaxaca, Salomón Jara.
La mesa de negociación en la sede de Segob trataba de las carpetas de investigación abiertas contra profesores tras presuntas represiones en 2006 por parte del entonces gobernador de Oaxaca, Ulises Ernesto Ruiz, que acusa el magisterio, dejó como saldo varios presos políticos.

