Washington D. C.-La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos (WHA, por sus siglas en inglés) rechazó y devolvió formalmente una serie de cartas con recomendaciones entregadas por el embajador de México, Roberto Lazzeri. El gobierno estadounidense, encabezado por el presidente Donald Trump, acusó a la administración mexicana de intentar «instruir» a sus agencias sobre cómo operar dentro de su propio territorio soberano.
El incidente se produce en un momento de alta tensión bilateral, enmarcado en el endurecimiento de las políticas migratorias de la Casa Blanca y tras la muerte de al menos 18 ciudadanos mexicanos en operativos o bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El choque en el Departamento de Estado
A través de un comunicado en redes sociales, la WHA informó que el alto funcionario Michael Kozak se reunió con el embajador Lazzeri para devolverle los documentos.
«El alto funcionario Kozak ha devuelto las cartas de México en las que se pretende dar instrucciones al personal del Gobierno de Estados Unidos que opera en territorio soberano estadounidense», señaló el órgano gubernamental.
La diplomacia estadounidense instó a México a canalizar sus inquietudes estrictamente por las vías institucionales tradicionales y no mediante este tipo de misivas de exigencia.
México defiende legalidad de sus acciones
Por su parte, la Embajada de México en EE. UU. y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) defendieron la legitimidad de las cartas. La representación mexicana aclaró que una de las misivas principales era una orden de «cese y desistimiento» (cease and desist) dirigida a la corporación privada que opera el centro de detención migratoria en Adelanto, California, instándola a respetar los derechos humanos de los internos.
La delegación mexicana argumentó que sus acciones:
- Se apegan estrictamente a la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares.
- Se efectuaron con pleno respeto a las leyes e instituciones de EE. UU.
- Tienen como único fin proteger la integridad de los connacionales.
A pesar de la devolución de los documentos, la embajada mexicana dio por cumplido el objetivo político: «México toma nota de la devolución de dicha comunicación y constata que las preocupaciones que las motivaron han quedado formalmente planteadas por la vía diplomática», afirmaron en un comunicado.
El detonante: Muertes en custodia y operativos de ICE
Este choque formal ocurre tras el reciente asesinato del migrante mexicano Lorenzo Salgado Araujo, quien murió por el disparo de un agente del ICE durante una redada en Houston, Texas. Ante este suceso, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, advirtió previamente que su gobierno irá «más allá de las notas diplomáticas» y recurrirá a acciones jurídicas internacionales de ser necesario.
Como parte de la estrategia de contención, el embajador Lazzeri también sostuvo un encuentro con el director interino del ICE, David Venturella. En dicha reunión, el diplomático mexicano exigió el esclarecimiento de las muertes, la garantía de acceso consular inmediato para los detenidos y la pronta notificación a los familiares, en medio de una creciente preocupación por las fatalidades registradas desde el endurecimiento de la política migratoria de Washington.

