CIUDAD DE MÉXICO.- La economía mexicana enfrenta el riesgo de quedar atrapada en un periodo de lento crecimiento debido a los bajos niveles de inversión pública y privada, advirtió Shelly Shetty, directora de soberanos para las Américas y Europa Emergente de Fitch Ratings, durante su participación en el foro Fitch on México 2026.
La ejecutiva señaló que las expectativas de desarrollo del país han estado por debajo de lo esperado en los últimos años y enfatizó que la recuperación del Producto Interno Bruto (PIB) tras la pandemia de Covid-19 ha sido una de las más débiles de la región. Para este 2026, la agencia calificadora proyecta que el PIB mexicano apenas alcanzará un avance del 1%.
Debilidades estructurales y el impacto de Pemex
Además de la atonía en la inversión, Fitch Ratings identificó otros focos rojos en las finanzas del país: rigidez en el presupuesto, una base de ingresos débil y un déficit presupuestario en constante aumento.
Un factor crítico señalado por Shetty es la compleja situación financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex), la cual representa una carga directa para las arcas públicas y presiona la nota crediticia del país.
«El balance soberano se ha visto claramente contaminado por los problemas de Pemex. Básicamente tomamos un escalón completo del modelo de calificación para México», afirmó la directiva.
Luces en el panorama: Plan México y estabilidad macroeconómica
Pese al diagnóstico de bajo crecimiento, la calificadora resaltó algunos pilares fundamentales que mantienen a flote la certidumbre financiera del país. Shetty destacó la implementación del Plan México promovido por la presidenta Claudia Sheinbaum para incentivar la inversión, aunque acotó que aún persiste incertidumbre sobre la ejecución y concreción de sus proyectos.
Asimismo, la agencia valoró la apertura comercial a través del T-MEC y la solidez de la política macroeconómica nacional. Entre las principales fortalezas de México se remarcaron el régimen de tipo de cambio flexible, el esquema de metas de inflación, la disciplina en las políticas públicas y una reducida proporción de deuda denominada en moneda extranjera, elementos clave que preservan el grado de inversión del país.

