Las dirigencias nacionales se reunieron tras acusaciones de opacidad en la selección de coordinadores estatales; en Guerrero aplican la “operación cicatriz” para mantener la unidad.
CIUDAD DE MÉXICO.– Las cúpulas nacionales de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y del Partido del Trabajo (PT) concretaron una reunión de emergencia en la sede del partido guinda. El encuentro buscó atajar la creciente tensión interna provocada por los desacuerdos en la selección de las coordinaciones de la Defensa de la Transformación, figuras clave que se perfilan como virtuales candidaturas a las gubernaturas para el proceso electoral de 2027.
La reunión fue encabezada por la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, y el dirigente del PT, Alberto Anaya. También asistieron Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena; Benjamín Robles, de la dirigencia petista, y la senadora zacatecana Geovanna Bañuelos, quien aspiró a la coordinación en su estado sin resultar favorecida.
Al término de la sesión, Montiel Reyes difundió un mensaje de cohesión en sus canales oficiales: “La unidad ha sido y seguirá siendo nuestra fuerza. Compartimos una historia de lucha y un mismo compromiso con la transformación de México. Unidos hemos hecho historia y unidos seguiremos advancing”.
Mesa técnica y reclamos metodológicos
El acuerdo se alcanzó tras una jornada intensa que comenzó la madrugada del miércoles, cuando Citlalli Hernández sostuvo una reunión maratónica —que concluyó pasadas las 2:00 horas— para pactar la instalación formal de una mesa técnica demandada por el PT.
El partido aliado exige revisar la metodología científica y los parámetros demoscópicos utilizados para elegir las coordinaciones estatales. El trasfondo del conflicto abarca dos visiones encontradas sobre el proceso:
- La postura del PT: Sostiene que se pactó un procedimiento en dos etapas: una medición interna de Morena para definir a cuatro finalistas y una segunda encuesta conjunta —con ejercicios espejo e inclusión de perfiles del PT y del PVEM— con metodología y firmas encuestadoras acordadas por las tres fuerzas políticas.
- La postura de Morena: La dirigencia guinda reprochó al PT no haber comunicado adecuadamente a sus bases y aspirantes los lineamientos acordados, los cuales estipulaban aceptar el resultado de las encuestas propias de Morena y cerrar filas con los ganadores.
Citlalli Hernández desestimó que las discrepancias representen una ruptura formal. “Ante la debilidad de la derecha que le apuesta a la división de la Cuarta Transformación, les informo que se quedarán con las ganas. No es lo mismo tener puntos encontrados y debatir, que una ruptura”, aseveró, detallando que la mesa técnica busca disipar dudas legítimas de la dirigencia petista.
Por su parte, la senadora Geovanna Bañuelos reconoció la “sensibilidad y apertura” de la dirigencia morenista para atender los reclamos y sostener el pacto político.
Operación cicatriz en Guerrero
Las fricciones en el bloque oficialista no se han limitado a la mesa nacional. En entidades como Guerrero se puso en marcha la llamada “operación cicatriz” para contener inconformidades locales derivantes del proceso.
Ariadna Montiel sostuvo un encuentro con la coordinadora de los Comités de Defensa en la entidad, Beatriz Mojica Morga, y con la exaspirante y alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez. Las partes acordaron cerrar filas y anteponer el proyecto colectivo de la 4T sobre las aspiraciones individuales rumbo a 2027, reconociendo el peso político y la trayectoria de López Rodríguez en la región.
El bloque oficialista busca neutralizar los señalamientos de falta de transparencia antes de que comprometan el calendario electoral y la cohesión de la coalición en las plazas subnacionales clave.

