CIUDAD DE MÉXICO.- Una alerta epidemiológica y denuncias de opacidad envuelven al Hospital General de Zona (HGZ) Número 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la capital de Durango, tras confirmarse el fallecimiento de cinco recién nacidos en un lapso de cinco días dentro de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN). El hallazgo de una bacteria en el área y la falta de respuestas claras hacia los padres han movilizado tanto a autoridades sanitarias federales como a las familias afectadas.
De acuerdo con el reporte oficial, las muertes ocurrieron entre el martes 15 y el sábado 19 de septiembre. Durante las labores de vigilancia epidemiológica activadas tras los decesos, el IMSS identificó la presencia de un microorganismo sensible a antibióticos habituales. Sin embargo, la institución precisó que la bacteria no explica por sí sola los fallecimientos ni ha determinado que exista una relación causal directa, omitiendo detallar el tipo de patógeno o en cuáles pacientes fue localizado.
Familias denuncian irregularidades y exigen justicia
Padres de las víctimas, provenientes de diversos municipios de la entidad como Tepehuanes, conformaron un frente común para exigir el esclarecimiento de los hechos. Tras sostener una reunión con directivos del hospital este lunes, denunciaron que la versión oficial se limitó a atribuir las muertes a «paros cardíacos», sin entregar expedientes clínicos, ofrecer explicaciones detalladas ni realizar procedimientos de necropsia.
«Estamos destrozados. Nunca vimos un documento que nos dijera qué sucedió ni sabemos quiénes fueron los culpables; no hubo necropsia, solo nos dijeron que murieron por paro cardíaco», declararon Diego Tovar y Jesús Ruacho en representación de los deudos, adelantando que emprenderán acciones legales y públicas de manera coordinada.
Medidas de contención e intervención de Cofepris
Ante la emergencia, el instituto restringió el ingreso a la UCIN, ejecutando labores de aislamiento, limpieza profunda y toma de cultivos. Las familias señalaron que el área fue clausurada de manera intempestiva desde el fin de semana.
Asimismo, personal de la Dirección General de Epidemiología del IMSS a nivel central y brigadas de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) arribaron a Durango para auditar los protocolos de higiene y descartar infecciones intrahospitalarias. Por el momento, la representación del IMSS sostuvo que las primeras revisiones internas no muestran carencia de insumos de desinfección y que los cultivos de seguimiento han resultado negativos sin registrarse nuevos casos sospechosos al corte del 20 de septiembre.
Por su parte, el secretario de Salud de Durango, Moisés Nájera Torres, aclaró que la investigación recae en las instancias federales dada la naturaleza del IMSS, aunque subrayó la obligatoriedad de que todos los centros hospitalarios mantengan muestreos continuos para certificar que las áreas críticas permanezcan libres de patógenos. El IMSS aseguró que mantendrá comunicación con las familias para transparentar los hallazgos a medida que se verifique la información.

