CIUDAD DE MÉXICO.— El exgobernador y actual Comisionado Político Nacional del Partido del Trabajo (PT) en Baja California, Jaime Bonilla Valdez, rechazó de manera categórica tener cualquier relación con los presuntos acercamientos de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda con agencias de seguridad de Estados Unidos. A través de un posicionamiento oficial, Bonilla afirmó que la mandataria estatal atraviesa por una «crisis de pánico» derivada de supuestas investigaciones en el país vecino por el delito de narcoterrorismo.
El deslinde de Bonilla se da luego de que la gobernadora lo señalara públicamente como el artífice de un presunto encuentro con supuestos interlocutores estadounidenses, sugiriendo que todo se trató de una «trampa» y anunciando que analiza tomar acciones legales por la difusión de grabaciones que la involucran.
‘Es ilógico’: Bonilla rechaza acusaciones de la gobernadora
En el boletín emitido por el PT, Bonilla calificó de «ilógico» que la gobernadora intente vincularlo en un asunto tan sensible. Recordó que la propia Marina del Pilar lo ha catalogado como su «peor enemigo» y que ha mantenido una persecución política y penal en su contra desde el inicio de la administración.
«Resulta contradictorio que, después de acusarla abiertamente de presunta colusión con el narcotráfico desde el primer día de su gestión, ahora pretenda hacer creer a la opinión pública que yo podría ayudarla a evitar cargos o sanciones ante las autoridades estadounidenses», señaló el comisionado petista.
Bonilla cuestionó además el cambio de narrativa de Ávila Olmeda ante las dos filtraciones de audio recientes. Explicó que tras el primer material —cuyo contenido ya era comprometedor— la respuesta de la gobernadora fue de total negación, pero ante la difusión de una segunda grabación, «al no saber cómo enderezar sus yerros, recurrió a sacar a su villano favorito».
Exigen aclarar presuntas reuniones de seguridad con agencias extranjeras
El exmandatario estatal instó a Marina del Pilar a responder de manera clara y directa a la ciudadanía y a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, sobre las circunstancias de dichos encuentros en los Estados Unidos. Entre los puntos que exigió aclarar se encuentran:
- El cruce fronterizo: Cómo y quiénes la habrían cruzado a Estados Unidos sin visa.
- Las mesas de diálogo: Quiénes facilitaron su participación en una sesión plenaria con agencias estadounidenses encabezadas por el Departamento de Justicia.
- La veracidad de los audios: Por qué en las grabaciones refiere que «ya no quería participar porque cada vez que se sentaba le hacían algo».
- Seguridad Nacional: Explicar los motivos por los cuales se habría mostrado dispuesta a revelar a un gobierno extranjero información confidencial obtenida en las mesas de seguridad nacional a cambio de obtener impunidad.
Por su parte, durante su habitual conferencia de prensa «Mañanera», la gobernadora Marina del Pilar —flanqueada por su equipo y de cara al logotipo del Gobierno del Estado— rechazó tajantemente haber proporcionado información que comprometa la seguridad nacional y sostuvo la versión de que el encuentro con los supuestos agentes fue orquestado por el propio Bonilla.
Atribuyen señalamientos a ‘derrumbe político’ y ascenso del PT
Para Jaime Bonilla, las acusaciones de la gobernadora son reflejo de «políticos mezquinos e inexperimentados» y un síntoma inequívoco del «derrumbe» de su control político en Baja California.
Finalmente, el exgobernador adelantó que se reunirá con su equipo jurídico para evaluar las acciones legales necesarias para proteger su honorabilidad y garantizar su seguridad personal ante los señalamientos del Ejecutivo estatal.

