- La gobernadora de Chihuahua criticó el fallo del máximo tribunal que tumbó la reforma electoral local para anular candidaturas vinculadas al crimen organizado.
- Sostuvo que el partido oficialista impulsó la impugnación para permitir el uso de recursos ilícitos durante los procesos electorales.
CIUDAD DE MÉXICO.– La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, acusó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de otorgarle una ventaja indebida a Morena al invalidar la reforma electoral aprobada por el Congreso local, la cual buscaba blindar los comicios frente a la intromisión de la delincuencia organizada en la entidad.
De acuerdo con la mandataria, la normativa estatal establecía como sanción la pérdida de la candidatura para quienes se beneficiaran de financiamiento, amenazas o violencia ejercida por el narcotráfico. Campos afirmó que dicha medida impedía que el crimen organizado determinara quién se registra, compite y gana en las urnas. «A Chihuahua le quitaron lo que más le duele al narco: que el candidato que gana con su dinero, sus amenazas y sus armas pierda la candidatura», aseveró.
La titular del Ejecutivo estatal fustigó la actuación de la bancada de Morena en el Poder Legislativo local por votar en contra de la iniciativa y, posteriormente, recurrir ante el máximo tribunal del país para revocarla. «Esta reforma a Morena le estorbaba para financiarse con dinero ilícito y usar delincuentes en las elecciones», recriminó, al tiempo que cuestionó el criterio de la Corte al señalar que el fallo deja sin consecuencias la injerencia criminal en los procesos de elección popular.
Involucramiento de la SCJN y postura oficial
Durante su posicionamiento, Maru Campos destacó que la ministra Yasmín Esquivel Mossa votó en sentido contrario al fallo mayoritario, respaldando la postura del gobierno de Chihuahua al argumentar que la intervención del narcotráfico en las urnas vulnera la libertad del voto de la ciudadanía.
Finalmente, la gobernadora advirtió que la resolución tomada en la Ciudad de México sienta un precedente de impunidad en las contiendas comiciales, aunque garantizó que la entidad mantendrá su postura frente a la delincuencia. «Una ley se puede tumbar en una sala de la Ciudad de México. Lo que no van a tumbar es la decisión de un pueblo que ya le plantó cara al miedo», concluyó.

