CIUDAD DE MÉXICO.— La Presidencia de la República asumirá nuevas facultades centrales para coordinar la política de comunicación social del gobierno federal, supervisar el avance de programas estratégicos y dar seguimiento puntual a las acciones de la Administración Pública Federal. Estas atribuciones quedaron asentadas en el nuevo Reglamento Interior de la Oficina de la Presidencia de la República, publicado este martes en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
El decreto, firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, entra en vigor a partir de este miércoles y reemplaza formalmente al ordenamiento que regía desde diciembre de 2019. La normativa reestructura el aparato del Ejecutivo federal con el objetivo de fortalecer la evaluación gubernamental, el control institucional y la estrategia de comunicación.
Centralización de la comunicación gubernamental y las ‘mañaneras’
De acuerdo con el articulado, la Coordinación General de Comunicación Social pasa a ser la encargada directa de formular y conducir la política de comunicación social de la Administración Pública Federal. Con este mandato, el área coordinará de manera unificada los departamentos de prensa de todas las secretarías y entidades del gobierno.
Entre sus principales funciones legalmente establecidas se encuentran:
- Validación de presupuestos y campañas: Validar de manera exclusiva las estrategias, programas institucionales de promoción y campañas de publicidad comercial o social de toda la Administración Pública Federal.
- Difusión e interacción con medios: Emitir los boletines oficiales, gestionar las entrevistas con los medios de comunicación y supervisar la logística técnica y de producción de las conferencias de prensa matutinas de la Presidenta.
- Estrategia digital: Diseñar e implementar los lineamientos obligatorios para los canales institucionales en redes sociales y entornos digitales de todas las dependencias gubernamentales.
Paralelamente, se otorga a la Coordinación General de Vinculación e Información la atribución legal de diseñar y dirigir estudios permanentes de evaluación de imagen pública, encuestas y análisis de opinión pública sobre la figura presidencial y el desempeño de las políticas federales. Asimismo, procesará y monitoreará de forma continua la cobertura informativa emitida tanto por medios nacionales como extranjeros.
Control estricto de programas prioritarios y seguimiento legislativo
En materia operativa y de políticas públicas, el nuevo reglamento dota de mayor peso a la Secretaría Técnica del Gabinete. Esta área podrá requerir a cualquier dependencia gubernamental reportes periódicos sobre el avance físico y financiero de las obras de infraestructura y proyectos estratégicos catalogados como prioritarios por la titular del Ejecutivo. Los resultados de dichas fiscalizaciones serán remitidos directamente a la presidenta Sheinbaum.
Por su parte, la Coordinación General de Política y Gobierno asume el papel de supervisora de la agenda legislativa. Participará activamente en la revisión y seguimiento del paquete de reformas constitucionales e iniciativas de ley promovidas por la Presidencia, manteniendo coordinación constante con el Poder Legislativo y otras dependencias para garantizar su concreción.
Estructura jerárquica y disciplina presupuestaria
El ordenamiento legal estipula que los titulares de las Unidades de Apoyo Técnico de la Presidencia contarán con el mismo rango jerárquico, responderán únicamente ante la titular del Ejecutivo y podrán ser nombrados o removidos libremente por ella.
En materia de financiamiento, la Oficina de la Presidencia determinó un techo presupuestal estricto. La reestructuración administrativa no implicará un gasto adicional ni la solicitud de ampliaciones de recursos regularizables. Todos los cambios operativos deberán costearse exclusivamente mediante reasignaciones compensadas dentro del presupuesto autorizado para 2026 y ejercicios fiscales subsecuentes.

