Morelia, Michoacán.— Un violento enfrentamiento se registró este lunes en las inmediaciones y el interior de la Casa Michoacán (residencia oficial de la administración estatal), luego de que decenas de indígenas purépechas de la comunidad de Sevina irrumpieran por la fuerza en el inmueble. Los manifestantes exigen el establecimiento inmediato de una mesa de diálogo y justicia ante el asesinato de dos de sus guardias comunales, perpetrado el pasado 17 de mayo por un grupo armado.
La movilización civil comenzó alrededor de las 09:00 horas, cuando los pobladores del municipio de Nahuatzen arribaron a la capital del estado a bordo de tres autobuses y vehículos particulares. De inmediato, bloquearon la circulación del Periférico de la Independencia, arteria vial donde se localiza el recinto gubernamental gobernado por el morenista Alfredo Ramírez Bedolla.
Tras lanzar diversas consignas de protesta, el contingente logró ingresar de manera violenta a la primera explanada del complejo. En respuesta, agentes antimotines del Agrupamiento de Restablecimiento del Orden Público (AROP) emplearon gas lacrimógeno en un intento por contener el avance y dispersar a los inconformes.
Sin embargo, la tensión escaló cuando los comuneros purépechas repelieron la acción policial arrojando palos y piedras hacia el interior de la residencia. Por segunda ocasión consecutive, los manifestantes lograron traspasar los límites de seguridad e ingresar a las instalaciones, lanzando la advertencia de incendiar el edificio si las autoridades estatales no conceden de inmediato la instalación de la mesa de negociación.
Entre los reclamos más escuchados durante la jornada destacaron consignas dirigidas al ejecutivo federal y local: “¡Claudia, entiende, Sevina está de luto! ¡17 de mayo, ni perdón ni olvido!”. La protesta de la comunidad de Sevina cuenta con el respaldo activo del Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), la Sección XVIII de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y diversas organizaciones sociales locales. Hacia el mediodía de este lunes, el ambiente en la zona continuaba reportándose como de alta tensión.
Respuesta gubernamental y panorama de seguridad
Previamente, durante las primeras horas de la mañana, el gobernador Ramírez Bedolla justificó la situación al informar que el domingo previo se llevó a cabo un operativo de seguridad en la zona serrana de Sevina. En dicho despliegue participaron de forma conjunta elementos de la Guardia Civil (Policía Estatal) y la Policía Comunal (conocida localmente como K´uaricha), con la finalidad de localizar y neutralizar a los grupos de sicarios que operan de forma clandestina en la región.
El trasfondo del conflicto se enmarca en una severa crisis de seguridad en el municipio de Nahuatzen y demarcaciones circundantes de la región purépecha. En la zona se registra una constante actividad delictiva debido a las disputas territoriales entre células armadas adscritas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Los Caballeros Templarios y Los Viagras, organizaciones criminales que se pelean el control de la producción y el tráfico de drogas, así como la comisión de otros ilícitos de alto impacto.

