CIUDAD DE MÉXICO.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respaldó el modelo pedagógico de la Nueva Escuela Mexicana al argumentar que los datos de la última Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) reflejan avances sustanciales en inclusión educativa, curiosidad estudiantil y acompañamiento docente, aun frente al panorama global de retroceso académico tras la pandemia.
Durante su conferencia de prensa matutina, la mandataria destacó que el incremento de jóvenes de 15 años elegibles para la prueba superó el crecimiento poblacional de esa misma franja de edad. Para Sheinbaum, este factor evidencia un aumento sostenido en la matrícula de educación secundaria y la incorporación de estudiantes de contextos marginados al sistema escolar.
«Es un reconocimiento. Esto quiere decir que la matrícula en educación secundaria aumentó de manera constante y que los resultados están relacionados, en parte, con la integración de más jóvenes de contextos marginados al sistema escolar. Menor desigualdad», afirmó.
Inclusión y desempeño en ciencias
Entre las cifras expuestas por el Gobierno Federal, destaca la brecha en el área de ciencias: mientras que la diferencia socioeconómica promedio en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es de 85 puntos entre alumnos favorecidos y desfavorecidos, en México esa distancia se redujo a 68 puntos.
Asimismo, la mandataria atribuyó los resultados en ciencias a las dinámicas participativas que promueve el nuevo modelo educativo.
- Interés docente: El 81% de los estudiantes mexicanos reportó que sus profesores muestran interés por su aprendizaje individual, superando el 69% del promedio de la OCDE.
- Curiosidad y actitud: El 80% afirmó sentir curiosidad por diversos temas, siete puntos por encima del estándar del organismo (73%).
- Modelo pedagógico: Sheinbaum subrayó que el esquema busca sustituir la memorización tradicional por un aprendizaje colaborativo donde el alumno tiene un rol activo en el aula.
El reverso de la prueba: caída histórica en matemáticas y lectura
A pesar de los aspectos valorados por la jefa del Ejecutivo, los registros de la prueba muestran un escenario crítico para el país. Los estudiantes de 15 años obtuvieron sus puntuaciones más bajas en matemáticas y lectura en más de dos décadas.
El rezago más severo se ubica en matemáticas, donde siete de cada 10 alumnos no alcanzaron el Nivel 2, estándar mínimo fijado por la OCDE para resolver operaciones cotidianas como comparar distancias o realizar conversiones de divisas.
Respecto a la baja en lectoescritura, la presidenta argumentó que obedece en gran medida al impacto de las plataformas digitales y redes sociales en los hábitos de los jóvenes, un fenómeno que —señaló— afectó las calificaciones a nivel global.

