Rita Bell López Vences denunció presiones para «mantenerse calmada», acusó opacidad en la gestión de la expresidenta del instituto y afirmó estar dispuesta a renunciar para abonar a las investigaciones.
CIUDAD DE MÉXICO.– En medio del escándalo por contrataciones irregulares en el Instituto Nacional Electoral (INE), la consejera electoral Rita Bell López Vences reveló este martes que ha recibido amenazas contra su vida e intimidaciones tras haber cuestionado los vínculos entre la exconsejera presidenta, Guadalupe Taddei, y el contratista José Alfredo Hernández Casillas.
Entrevistada en las instalaciones del órgano electoral, López Vences afirmó que, tras la salida de Taddei de la presidencia del instituto, se siente «más tranquila», aunque admitió que aún teme por su integridad física y la de su equipo de trabajo.
‘Me amenazaron para que le bajara’: la versión de la consejera
Respecto a una fotografía que circula en redes sociales donde aparece junto a Hernández Casillas, López Vences aclaró que el encuentro ocurrió en 2023 en un restaurante de Coyoacán, de manera casual y junto a Juan Carlos Cuervo, exdirector de Coordinación y Análisis del INE.
Sin embargo, relató que posteriormente sostuvo dos reuniones adicionales con el empresario por instrucciones directas de Taddei: una supuestamente para un análisis de medios y otra para tratar temas de contratos.
«En la tercera reunión, [Hernández Casillas] me citó y me dijo que iba a nombre de la entonces presidenta Guadalupe Taddei a preguntarme qué era lo que yo quería del INE. Me enojé mucho, le dije que no quería nada, solo trabajar, y di por terminada la reunión», explicó López Vences.
Tras confrontar a Taddei, esta negó haber enviado al contratista. No obstante, la consejera señaló que ese fue el detonante para desvincularse de la entonces presidenta ante la acumulación de «mentiras y falta de información».

A partir de sus cuestionamientos internos sobre el contrato para la producción de las credenciales de elector, comenzaron las presiones:
- Mensajes e intimidaciones: Recibió llamadas donde le advertían «que se calmara y que se cuidara».
- Presión a su equipo: A integrantes de su oficina les exigían que le dijeran «que le bajara», acusándola de traición o de beneficiar a partidos políticos.
- Protocolos de seguridad: Aconsejada por colectivos y diversas instituciones a las que acudió a reportar el hecho, la consejera tuvo que establecer una ruta de seguridad personal.
Dispuesta a denunciar y dejar el cargo
La consejera celebró que las presuntas irregularidades dentro del INE «ya se hayan destapado» y aseguró contar con pruebas, conversaciones y registros telefónicos que pondrá a disposición de las autoridades correspondientes.
Asimismo, López Vences manifestó su disposición a separarse de su puesto en el Consejo General si eso contribuye al esclarecimiento de los hechos y al fortalecimiento de la institución.
«Estoy dispuesta a presentarme ante las autoridades con llamadas y conversaciones (…) y a todo lo que abone al instituto, incluso separarme del cargo», puntualizó.

