Ciudad de México.— En una sesión de contrastes, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) resolvió dos asuntos clave sobre la doble militancia. El saldo para Morena fue agridulce: por un lado, sufrió la baja definitiva de más de 93 mil simpatizantes; por el otro, logró que el Instituto Nacional Electoral (INE) tenga que revisar a contracorriente casi 19 mil firmas que parecían perdidas.
Los fallos emitidos este miércoles evidenciaron posturas encontradas dentro del máximo tribunal electoral, llegando incluso a la contradicción de criterios anteriores.
El golpe: Adiós definitivo a 93 mil militantes
Bajo la ponencia del magistrado Reyes Rodríguez (expediente SUP-RAP-113/2026), el Tribunal ratificó un duro golpe al padrón de Morena. La Sala Superior confirmó que el partido guinda perdió de manera irreversible más de 93 mil afiliaciones.
Estos ciudadanos se encontraban duplicados en las listas de las organizaciones ciudadanas que buscan constituirse como nuevos partidos políticos nacionales, por lo que el Tribunal validó su salida del partido oficialista.
El beneficio: Salvavidas de 19 mil firmas en medio de la polémica
La historia fue muy distinta en el recurso SUP-RAP-132/2026, encabezado por el actual presidente de la Sala Superior, el magistrado Gilberto Bátiz. Aquí, la mayoría de los magistrados decidió darle la razón a Morena, obligando al INE a revisar de nuevo 18 mil 913 inscripciones bajo un criterio sumamente cuestionado.
La polémica radica en los formatos que Morena entregó para defender dichos registros:
- 1,913 documentos físicos con firma autógrafa.
- 17,000 registros en un dispositivo USB.
La controversia: La decisión de aceptar el dispositivo USB y las copias físicas rompe de forma directa con el instructivo interno del INE, el cual exige estrictamente que las afiliaciones se presenten mediante cédulas originales.
El magistrado Reyes Rodríguez votó en contra de este proyecto, acusando de frente que la resolución beneficia deliberadamente a Morena y pasa por encima de las sentencias y reglas que la propia Sala Superior había defendido en el pasado.
Con este panorama, el INE tendrá que reabrir sus mesas de validación para definir el destino final de estas casi 19 mil firmas en disputa.

