Ciudad de México.-La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno logró que un juez federal del Reclusorio Oriente ordenó la vinculación a proceso del médico cardiólogo José Alfredo Merino Rajme, exdirector del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE. Se le acusa de presuntamente participar en un esquema de corrupción mediante el cual se asignaron contratos millonarios a la empresa fachada Interacción Biomédica S.A. de C.V.

En la audiencia celebrada el pasado 25 de junio, el juzgador determinó que existen elementos suficientes para presumir la responsabilidad del exfuncionario en el delito de uso ilícito de atribuciones y facultades. Ante esto, fijó un plazo de tres meses para el cierre de la investigación complementaria.
Como medidas cautelares, el juez dictó que Merino Rajme no podrá salir del país y deberá presentarse a firmar un registro periódico durante el tiempo que dure el proceso legal.
El desvío en el ISSSTE
La investigación, encabezada por la Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción (FEMCC) de la FGR, señala que los hechos ocurrieron en enero de 2018. En ese periodo, Merino Rajme fungía como director general del Hospital 20 de Noviembre —el centro de salud más grande del ISSSTE—, cargo que ocupó hasta noviembre de 2022.
Según la carpeta de investigación FED/FECC/UNAI-CDMX/0000530/2019, el médico avaló la adjudicación directa de tres contratos a Interacción Biomédica para la compra de insumos médicos por un monto total de 11 millones 147 mil pesos.
La asignación se realizó a pesar de que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ya había incluido de forma definitiva a dicha compañía en su lista de Empresas que Simulan Operaciones (EFOS), al detectar que carecía de la infraestructura física y el personal para cumplir con los servicios facturados.
Con la vinculación de Merino Rajme, ya suman cinco las personas procesadas por este caso. Entre los imputados destaca Javier Tapia Santoyo, exsecretario de Administración del ISSSTE y del IPN, considerado pieza clave en el entramado. También enfrentan cargos los exfuncionarios María Dolores Arellano Sesmas y Rodrigo Alberto Rodríguez Briceño, así como Cecilia Guadalupe Orta Sosa, administradora de la empresa.
De acuerdo con investigaciones de la organización no gubernamental TOJIL, tituladas «Clan Biomédica», la compañía funcionó como el nodo de una red de más de 80 empresas fachada.
Interacción Biomédica acumuló contratos que superan los 1,600 millones de pesos, principalmente durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, aunque los flujos continuaron en la administración de Andrés Manuel López Obrador. La red global habría triangulado más de 3,600 millones de pesos de los sectores salud y educativo.
Pese a que la denuncia formal se presentó en 2019, Merino Rajme continuó al frente del hospital hasta su renuncia en 2022, y posteriormente se mantuvo laborando en la institución como médico cardiólogo cirujano. La FGR informó que mantiene abiertas otras carpetas de investigación ligadas a este esquema de corrupción, las cuales podrían ser judicializadas en los próximos meses.

