WASHINGTON D.C. — En una clara escalada del discurso antidrogas del gobierno estadounidense, Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de Estados Unidos (ONDCP), lanzó una advertencia directa contra cualquier persona, sin importar su cargo ni su nacionalidad, que colabore con los cárteles del narcotráfico o con organizaciones consideradas terroristas.
«El presidente ha sido muy claro. Si usted ayuda o es cómplice de los cárteles, si colabora con ellos o con organizaciones terroristas extranjeras, no nos importa si es gobernador o si trabaja en un pequeño comercio local: vamos a encontrarlos, vamos a ir tras ustedes», aseveró la funcionaria durante una entrevista concedida al medio Voz Media USA.
Despliegue de todo el aparato gubernamental
La denominada «zarina antidrogas» del gobierno de Donald Trump enfatizó que la administración estadounidense mantendrá una ofensiva permanente contra las redes de apoyo y logística del crimen organizado.
«Durante los próximos dos años y medio, y probablemente mucho más allá de esta administración, no habrá ni un solo día en el que alguno de esos miembros de los cárteles, o cualquiera que colabore con ellos, pueda dormir tranquilo», afirmó Carter.
Asimismo, detalló que el plan antidrogas involucra un trabajo coordinado de todo el aparato estatal, abarcando desde el Departamento de Defensa (mencionado en la entrevista como Departamento de Guerra) hasta el Departamento de Salud y Servicios Humanos, para detener a quienes hacen posible el tráfico de sustancias hacia territorio estadounidense. Aunque prometió acciones contundentes, la funcionaria no especificó nombres, cargos ni nacionalidades de los objetivos.
Tensiones bilaterales y señalamientos a funcionarios mexicanos
Las agresivas declaraciones de Carter se dan en un marco de crecientes tensiones entre México y Estados Unidos, alimentadas por acusaciones recientes vertidas contra políticos y exfuncionarios mexicanos —entre ellos el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el exsenador de Morena, Enrique Inzunza— por presuntos nexos con el narcotráfico, señalamientos que hasta el momento no cuentan con pruebas públicas presentadas formalmente.
Ante este panorama, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha mantenido una postura firme, reiterando en múltiples ocasiones que su gobierno no permitirá la injerencia de ningún país extranjero en los asuntos internos de la nación. Asimismo, la mandataria mexicana ha vinculado reiteradamente este tipo de pronunciamientos con la retórica propia del contexto electoral estadounidense.

