VILLAHERMOSA, Tabasco. — Tras la reciente revocación de la visa estadounidense de Andrés Manuel López Beltrán, el secretario de Gobierno de Tabasco, José Ramiro López Obrador, afirmó que la medida tomada por la administración de Donald Trump no va dirigida contra su sobrino, sino en contra de su hermano, el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
En entrevista con medios locales, el funcionario estatal calificó la sanción migratoria como un ataque de carácter político para mermar la reputación de la familia presidencial y cuestionó el actuar histórico de Washington hacia los gobiernos mexicanos.
«Esto es un asunto político, no tiene que ver con otro tema, realmente, al que quieren no es al chico, sino al grande«. «Eso no lo hacían. ¿Por qué? Porque, pues, eran gobiernos entreguistas que hacían al pie de la letra lo que les ordenaban desde los Estados Unidos. Aquí hay soberanía, hay autonomía», declaró.
La declaración ocurre a la par de la controversia generada por una carta pública que López Beltrán dirigió al presidente Donald Trump tras confirmarse la pérdida de su documento migratorio. En dicha misiva, el exsecretario de organización de Morena arremetió contra funcionarios estadounidenses como el secretario de Estado, Marco Rubio, y el exembajador Christopher Landau —a quienes calificó de «hitlerianos», «jefes de pandilla» y «carroñeros»— exigiendo además su destitución en caso de no comprobarse los motivos legales de la revocación.
José Ramiro López Obrador reconoció que no ha hablado con su sobrino ni con su hermano para abordar el tema y añadió que seguirá apoyando el movimiento de la Cuarta Transformación.

