Un macroestudio global publicado en JAMA Psychiatry revela que 18,1 millones de personas vivían con estos trastornos en 2023. Las mujeres concentran casi el 70% de los diagnósticos y más del 40% de las afecciones se presentan en jóvenes de entre 10 y 24 años.
AGENCIAS.- Un contundente informe epidemiológico publicado este 28 de octubre en la revista médica JAMA Psychiatry encendió las alarmas de la comunidad médica global: entre 1990 y 2023, los casos de anorexia nerviosa y bulimia nerviosa aumentaron un 71% en todo el mundo, alcanzando una cifra estimada de 18,1 millones de personas afectadas.
El análisis, dirigido por el investigador Ruhai Bai y elaborado con la metodología del reconocido Global Burden of Disease Study (GBD) 2023, examinó la prevalencia, discapacidad y evolución de ambos trastornos en 204 países y territorios a lo largo de más de tres décadas.
Radiografía del problema: Bulimia a la cabeza
De los 18,1 millones de personas diagnosticadas en 2023:
- Bulimia nerviosa: Concentra la mayoría de los casos con 14,2 millones de personas (un crecimiento del 75,1% desde 1990).
- Anorexia nerviosa: Afecta a 3,92 millones de personas (un aumento del 57,9%).
A nivel global, la prevalencia estandarizada por edad alcanzó los 225,6 casos por cada 100.000 habitantes, lo que representa un incremento del 20,6% ajustado por estructura poblacional.
| Trastorno | Casos globales (2023) | Crecimiento de casos (1990-2023) | Censo/Tasa ajustada por edad |
| Bulimia nerviosa | 14,2 millones | +75,1% | +21,7% |
| Anorexia nerviosa | 3,92 millones | +57,9% | +17,0% |
| Total combinado | 18,1 millones | +71,0% | +20,6% |
Mujeres y jóvenes: El perfil más vulnerable
El estudio deja al descubierto marcadas brechas de género y edad en el impacto de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA):
- Brecha de género: Las mujeres representan el 69,4% de los casos (12,6 millones), con una tasa de prevalencia de 318,3 por cada 100.000 mujeres, frente a 135,7 en hombres (5,5 millones de casos).
- Foco en la juventud: El 41,2% del total de los casos corresponde a personas de entre 10 y 24 años. La prevalencia máxima combinada se registró entre los 20 y 24 años (487,3 casos por 100.000 habitantes).

Picos por diagnóstico:
- Anorexia nerviosa: Tiene su punto más crítico en la adolescencia (15 a 19 años), con 133,8 casos por 100.000 personas.
- Bulimia nerviosa: Alcanza su pico más alto en la adultez joven (30 a 34 años), con 388,8 casos por 100.000 personas.
Panorama en América Latina y México
América Latina y el Caribe registraron aproximadamente 2,3 millones de personas con anorexia o bulimia en 2023, lo que implica un incremento del 65,7% respecto a 1990.
En la subregión de América Latina Central (donde se incluye a México), la cifra rozó los 900.000 casos, mostrando un repunte del 65,8% en las últimas tres décadas. Ante esta realidad, especialistas del Hospital Juárez de México han enfatizado la urgencia de detectar tempranamente las señales de riesgo durante la adolescencia para evitar complicaciones severas.
A escala internacional, Australasia registró la tasa de prevalencia regional más alta (946,4 por 100.000 habitantes), mientras que Asia oriental experimentó el crecimiento relativo más acelerado (+61,5%). En total, 156 de los 204 países analizados mostraron aumentos en sus tasas ajustadas.
Impacto en la calidad de vida: 3,83 millones de años perdidos
Más allá de la prevalencia, la investigación midió el impacto en la salud mediante los Años de Vida Ajustados por Discapacidad (AVAD), indicador que suma los años vividos con discapacidad y los perdidos por muerte prematura.
En 2023, ambos trastornos provocaron 3,83 millones de AVAD a nivel global (2,98 millones atribuidos a la bulimia y 847.000 a la anorexia), lo que representa un aumento del 70,5% en la carga sanitaria respecto a 1990.
Proyección a 2050 y recomendaciones sanitarias
Las estimaciones epidemiológicas anticipan un escenario preocupante hacia el futuro: para el año 2050, las personas con anorexia o bulimia podrían llegar a 21,8 millones (17 millones con bulimia y 4,7 millones con anorexia), un aumento del 20,3% en comparación con los valores actuales.
Frente a este pronóstico, los autores de la investigación urgen a los gobiernos a tomar medidas inmediatas:
- Tamizaje escolar y primario: Establecer rutas de detección temprana en colegios y centros de atención médica primaria.
- Inclusión institucional: Integrar formalmente los TCA en los sistemas nacionales de vigilancia de salud mental y planes de salud pública.
- Capacitación y desmitificación: Capacitar al personal sanitario, reducir el estigma social y derribar barreras para el tratamiento en poblaciones subdiagnosticadas, incluyendo a los hombres.
- Refuerzo de datos: Mejorar los sistemas de registro en países de ingresos bajos y medios para garantizar un acceso equitativo a la atención especializada.

